Hace un par de semanas almorcé con un amigo, en algún momento de nuestra conversación y para referirse a un cambio me dijo “la vida me besó en la boca”, hace falta decir que está feliz?, que el cambio resulto más que favorable? No, verdad? Esta metáfora poderosa despierta una emoción vigorosa, dice felicidad, éxito, dice satisfacción. Inmediatamente se despertó en mí, un deseo intenso de ser besada apasionadamente en la boca por la vida!!
La verdad sea dicha, a mí también me ha besado la vida en más de una oportunidad, algunas experiencias y logros me han provocado una gran satisfacción y me han hecho creer que todo es posible. Algunos besos intensos, otros suaves y superficiales.
Que de ganas de recrear esos momentos de pasión, ese entusiasmo que genera el estar perdidamente enamorada de la vida.. Vivir cada día como una aventura, en un affaire constante con las horas y los minutos.. Seduciendo al sol y a la luna.. También comprometiéndome de corazón, con ese algo o alguien que me haga vibrar. Que rico cuando se siente en cada poro, se respira en cada suspiro y brilla en cada neurona esa entrega total…
Hoy me siento como si caminara por un pasillo de un largo infinito, sé que existen puertas ocultas, presiento que tras alguna de ellas está ese algo especial, ese cambio… y temo pasarle por delante sin ser capaz de descifrar las pistas.
Alguna vez has sentido como que estás en una transición? Sin estar muy seguro de qué se trata? Así me siento yo..
Y aquí estoy, guiñándole un ojo a las estrellas, a ver si así consigo que venga la vida y me dé un beso enamorado, largo e intenso en la boca…