Venezuela tiene sin lugar a dudas lugares muy hermosos y
Canaima es uno que prueba que esta tierra fue tocada por Dios.
El 21 de junio empezamos esta excursión que le compramos a
la gente de Akanan, que by the way nos atendieron muy bien, antes, durante y después del paseo.
A las 6:15 am tomamos un vuelo a Puerto Ordaz y de allí una
avioneta a Canaima para finalmente llegar al campamento Ucaima.. muy hermoso, esta gente se esmeró en prestar
un buen servicio en todo momento, comida, habitaciones, excursiones, todo… pero
lo más resaltante es la estupenda vista a los tepuyes Kurun, Kusary y Kurovaina
que están justo al frente.
Esa misma tarde fuimos a la laguna Canaima, uno de los
momentos estelares fue cuando llegamos al Salto El Hacha y pasamos tras las
cortina de agua de la cascada.. WAO!! las lajas de piedra brillantes
humedecidas por la llovizna que genera la caída de agua; el verde
brillantísimo, casi fosforescente del musgo y los helechos; el fresco rocío que nos empapa; el arrullo del agua al caer,
constante y de alguna manera abrumador; un par de gorriones volando.. nos metemos bajo el agua que caía para
recibir un masaje energizante que me hace sentir renovada.
Caminamos al borde de la laguna, el agua rojiza
característica de la zona, que tiñe la arena de rosado, desde aquí seguimos caminando al Salto del
Sapo que ofrece una vista espectacular.
De vuelta al campamento, una rica cena y una conversación entusiasta...