Y lo mejor de todo son los amigos… los de siempre con los que te tropiezas en los teatros y los nuevos que se forjan a fuerza de verse una y otra vez.. gente con la que se conversa y a la que uno saluda sin ni siquiera conocer su nombre..
Algunas veces uno tiene la suerte de profundizar un poco más. En este festival conocí a 2 personas maravillosas Raiser y su esposa Yelitza, gente de teatro, que enriquecieron la experiencia vivida en cada obra con su visión más conocedora..
Esperaré ansiosa el próximo festival y mientras tanto a ver las obras de Venezuela y disfrutar del cine!!
Que mundo maravilloso es el teatro!!

