
Pues bien, tristemente llegó el fin de mis vacaciones y llegó la hora del regreso al trabajo. Fue bueno reencontrarme con compañeros y amigos.. pero malo levantarme temprano y la cooooolaaaaaaa que parece quería hacerme pagar por los dichosos días en que no la sufrí…
Afortunadamente cuando uno llega de vacaciones está ligerito.. así que me importó muy poco pasarme casi toda la mañana recuperando mis accesos a la red, correo electrónico, etc., que gracias a una falla en el sistema no fueron reactivados automáticamente a mi regreso. Sin sorpresa constate que las cosas cambiaron poco, y que aquella cosa importante que esperaba fuera anunciada, sigue igual, en espera.. por muy insólito que parezca.
Esta primera semana (de 4 días gracias al ex – día de la raza) me sentí “embojotada” en mis trajes, extrañe andar descalza o en cholas, en traje de baño o ropa ligera… extrañe mis tranquilos desayunos entre 9:30 y 10 AM, eché de menos mis almuerzos con el enano y los paseos con Tango (mi precioso boxer)…… me fastidie de estar sentada frente al computador, inquieta en ese reducido espacio físico , estar “allí” regulada y confinada a esos espacios, con luz artificial y aire acondicionado en lugar de sol y viento…
Conseguí como era de esperarse, mi correo electrónico inundado, repleto, chantajeándome con que no me dejaría enviar ni un solo mensaje hasta que lo depurará... lo que hice a lo largo de la semana (que flojera). Aún no me he puesto del todo al día y afortunadamente sigo relajada y sin afectarme por las cosas que no salen/están como yo quisiera.
Hoy es viernes, se acabo la semana!! Ahora a disfrutar y aprovechar de mi fin de semana para regresar de nuevo el lunes, renovada, tranquila y espero mucha más productiva!
Besototototes a todos!!