
Hairspray en mucho más que una comedia musical. Es una película donde los sueños se hacen realidad, donde un mundo mejor es posible, un mundo donde vale la pena defender los valores en que se creen.
En esta película bajo la fachada de un frívolo baile adolescente se esconde un mensaje de integración y tolerancia, la trama le dice NO a la segregación y al compás de la música grita al mundo que somos más que el color de nuestra piel, nuestra nacionalidad, los kilos que cargamos encima o los años que tenemos.
En este film la joven Tracy, que es una adolescente con sobrepeso, tiene el doble de los kilos que pesa en AUTOESTIMA y hace realidad su sueño de amor.
No puedo dejar de mencionar los papeles de John Travolta, que vestido de mujer interpreta a Edna, la muy gorda mamá de Tracy, que vive encerrada en su casa y prefiere esperar el resultado de la próxima dieta para salir; Christopher Walken que como nos tiene acostumbrados interpreta a un nada convencional padre de Tracy que la incentiva a alcanzar sus sueños; y por último a Michelle Pfeiffer que interpreta a una exquisita villana, encarnando a Velma von Tussle gerente de una estación de TV que no quiere a Tracy en su show y que procura beneficiar a toda costa a su hija.
Es un musical entretenido y que me dejo agradablemente sorprendida... no dejen de verla.